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Historias y Relatos

REFLEXION SOBRE LA REPÚBLICA EN PIEDRABUENA

Me cuenta mi padre, que en mi pueblo ajusticiaron durante la guerra y la posguerra a no menos de

Proclamación II República

Proclamación II República

cincuenta personas por el mero hecho de ser republicanos. Cuando digo que los ajusticiaron, me refiero a que se los cargaron, vamos, que les dieron matarile.

Eso fue hace unos cincuenta años pero a mí, a pesar del tiempo pasado, ese tema me crea un sentimiento de injusticia. No sé. Siempre me siento más cómodo del lado de los vencidos, y sobretodo, cuando esos vencidos, encima, defendían los valores que a mí  me parecen justos. Esto es una opinión personal. Lo sé. Pero que esas cincuenta personas aún descansen en un osario sin que nadie ponga una placa indicando que murieron por la libertad y por defender un régimen democrático y legítimo me parece penoso.

Al comentar esto con un compañero de trabajo, me indicó que no había porqué levantar fantasmas del ayer, y que el pasado, pasado está, y esa opinión me llenó aún mas de rabia. Le contesté que esta democracia que vivimos hoy, no es única en nuestra historia y que allá en los años treinta la gente elegía democráticamente a sus representantes en las Cortes, que la educación era gratuita, que las mujeres podían votar, que de hecho, había mujeres ministras y con altos cargos en la administración, que había una especie de seguridad social y que el estado, era un estado laico, sin interferencias provechosas por parte de la iglesia…mi amigo no daba crédito. No lo sabía, no sabía que en España hubo un estado democrático antes de este. A él le enseñaron que la Republica fue un caos y que menos mal que llegaron los golpistas para poner un poco de orden. Por eso nos metimos en Internet y corroboramos lo que yo le decía.

En mi pueblo murió un alcalde, un maestro, varios destacados partidarios de la república, algunos campesinos y algún que otro desgraciado que pasaba por allí. Los fusilaron en las tapias del cementerio y allí los enterraron a todos. En las afueras, sin ninguna lápida. Todos juntos. Durante cuarenta años hubo gente que no pudo ir a llorar a su padre, a su hermano, a su marido…. En plena democracia, unos lumbreras que regían el ayuntamiento decidieron recoger todos los restos y meterlos junto a otros de  fallecidos en diferentes circunstancias en un osario común. Lo único que se ha hecho (y hace muy poco tiempo) es adecentar la lápida del osario. Hoy es imposible darles una sepultura digna. La dignidad que se merecen los que murieron por defender un régimen democrático y justo.

Esta reflexión me tiene atenazado todo el día. ¿Se podrá hacer algo?. ¿El ayuntamiento debería intervenir para devolverle la dignidad perdida de esa gente?.

Ah!…y que no me venga nadie con no se qué rollo del otro bando. Los partidarios de los fascistas y los curas descansan en buenas tumbas y han sido recordados por el aparato del régimen fascista año tras año. En algunas iglesias aún quedan placas recordándoles, por ejemplo en Daimiel. Recordando a los de su bando. No a los del mío.

La Iglesia y el fascista

9 Septiembre, 2008 Publicado por azucarmode | PERSONAL, POLITICA, piedrabuena | , , , , , | 3 comentarios