AZUCARMODE

Historias y Relatos

RELATO. LA CHICA ESPERANZADA

Salgo del trabajo. Son las seis de la tarde. Al salir a la calle, me ciega la tarde tan soleada. Me apeno de no ser millonario, de tener que trabajar en una oscura oficina y me da la sensación de estar perdiendo mi vida. Necesito animarme así que, mientras camino por la Plaza de Cervantes de Ciudad Real me fijo en las terrazas situadas en un lateral y me acerco hacia una de ellas para tomarme una cerveza fresquita, pues llevo cuatro euros en el bolsillo y hoy estoy derrochón.

Mientras me aproximo a la mesa me fijo en una chica que se encuentra sola y cabizbaja. Desde lejos parece guapa, es morena con los ojos enormes, no muy alta pero muy bien proporcionada. Me siento justo enfrente de ella.

Sobre su mesa hay una cerveza a medio tomar, y apoyada entre el borde de la mesa y sus rodillas tiene un portafolio. En su mano derecha sujeta un lápiz carboncillo negro, de esos gordos, pero no dibujaba, solo observaba el vacío con gesto triste. Su mirada es enigmática, pensativa pero con una dureza tremenda gracias a sus ojos oscuros. Viste pantalón vaquero ajustado, camiseta blanca y sobre ella una especie de fino jersey rosa abierto a la altura de sus pechos. Mientras la miraba pensativo intentando indagar en sus oscuras disquisiciones ella dirigió su rostro hacia mí. Lo hizo con gesto serio, pero sin censura, era como si se interrogara acerca de quien era yo, si acaso me conocía y del porqué invadía su intimidad de esa manera. Yo bajé la cabeza asustado y con una especie de gesto de disculpa, inmediatamente me dispuse a leer el libro que me había comprado esa misma mañana, cuando al cabo de unos pocos segundos noté una mirada fija en mí. Era ella, sabía que era ella, tenía esa extraña sensación de que te están mirando, la misma que a ella le había invadido momentos antes. Mientras me intentaba tranquilizar yo mismo, me dí cuenta de que no podía leer, que releía una y otra vez la misma página del libro sin poder pasarla porque, simplemente, las palabras no calaban en mi mente, no retenía ninguna frase.

Decidí levantar los ojos, y al hacerlo, los suyos estaban fijos en mí, como esperando algún tipo de encuentro. Al momento me sonrió y me hizo el gesto de que me acercara hacia la mesa donde se encontraba ella.

Al sentarme, y tras las presentaciones pertinentes –yo soy fulanito, yo menganita, yo me dedico a esto yo a lo otro….- y al preguntarle acerca de lo misterioso de su actitud, me cuenta que acababa de dejar a su novio, y que estaba divagando en su sensación de culpabilidad por no sentirse mal, por no echar de menos su compañía, por albergar ilusión por su futuro, por ese futuro que empezó a labrarse hace años y al que ahora por fin quiere acercarse sin que nada ni nadie la coarte. Quiere conocer gente, y bailar, y viajar, y follar…quiere vivir sintiéndose libre…y quiere volverse a enamorar, quiere volver a amar, a necesitar a alguien, a buscar las caricias, a besar apasionadamente…por eso se siente culpable.

Todo eso lo dice de carrerilla, casi sin respirar, como si fuera un discurso concienzudamente labrado en su mente y al que, por fin ha dado una salida. Mientras pienso esto nos quedamos callados unos instantes, los dos dándole un trago a la fresca cerveza y fijas las miradas en un punto lejano. Al cabo de un rato le pregunto por lo que dibuja y me cuenta que se está dibujando a ella misma, que se quiere mostrar cual es. Al pedirle que me lo enseñe, ella lo dobla delicadamente y alargando la mano al bolsillo de mi camisa me dice que me lo regala.

Mientras ella coge su bolso, sus cosas y se levanta me sonríe, yo solo digo un tímido “gracias” y ella un “de nada”.

Cuando se va alejando por la plaza vuelvo a observarla detenidamente, camina con un andar seguro, su pelo negro deslumbrando mi vista, sus vaqueros ajustados al culo y el mareante contoneo de sus caderas y pienso en el azar que me ha llevado hacía ella, la suerte que el destino me tenía preparada permitiéndome conocer semejante mujer.

Mientras me termino mi cerveza me quedo pensando y admirando su desesperanza esperanzada.

16 Abril, 2008 Publicado por azucarmode | PERSONAL, RELATOS | , , , | 1 comentario