AZUCARMODE

Historias y Relatos

ISABEL

Fue difícil encontrarla. Complicado quedar con ella. Conquistarla, después de lo del viernes, se me hace casi imposible.

Isabel mide un metro sesenta y siete de estatura, es morena y tiene el pelo moreno y no muy largo. Sus ojos son pequeños, ni marrones ni verdes, son de una mezcla extraña, pero su mirada muestra más preguntas que respuestas. Cuando habla, parece que en realidad estudia, observa fijamente a su interlocutor como buscando un punto débil, un flanco no protegido por donde entrar y, de ese modo, averiguar que esconde para estar protegida. Isabel es una mujer cauta…y difícil.

Nos conocemos desde hace un mes aproximadamente. La primera vez que la vi estaba en el Compay. Yo iba con mis compañeros de trabajo, llevábamos muchas horas bebiendo cuando apareció de repente. Ella se cruzó conmigo camino del lavabo. Yo la empujé sin darme cuenta, pero ella ni siquiera se dio la vuelta. Me quedé parado observándola, me gustaron sus ojos, y su desdén hacia mí. Mientras meaba, no podía quitármela de la cabeza, supuse que estaría harta de que tipos medio borrachos como yo intentaran conocerla.

Al salir del lavabo me acerqué directamente hacia ella. Era la valentía própia del que no tiene nada que perder porque todo lo tiene perdido. Me presenté esperando que ella se diera la vuelta y me mandara a la mierda sin embargo, después de decirle un par de tonterías, ella sonrió. Hablamos de su pueblo, de su trabajo, de qué hacia allí, y cuando los temas de conversación desaparecían, le pregunté si le gustaba la música y cual era su grupo preferido:

- En realidad me gusta mucho Héroes del Silencio-dijo ella
- ¿Héroes?….por dios!!…Héroes es mi grupo preferido…

En realidad no es mi grupo preferido, mis gustos son muy cambiantes, sin embargo, tuve una temporada en la cual solo escuchaba temas suyos. Mientras me contaba que fue junto a unos amigos a Cheste a escucharlos yo intentaba, todo lo aprisa que me dejaba el alcohol, recordar canciones del grupo. En un momento dado, y mientras me explicaba que fue un concierto memorable, canturreé una canción:

- no sé distinguir entre besos y raíces, no sé distinguir lo complicado de lo simple y ahora estás en mi lista…-mientras ella seguía la canción con los ojos cerrados-
- de promesas a olvidar todo arde si le aplicas la chispa adecuada…

Después nos reímos los dos y seguimos hablando mas confiados. Era cómo si Héroes del Silencio hubieran bajado sus defensas y se sintiera mas confiada. Le pedí su teléfono y ella me lo dio. Después se fue.

El viernes volvimos a quedar. Entretanto seguí pensando en ella. Nos llamamos en ocasiones e incluso, en una ocasión, tomamos un café rápido en la Plaza Mayor un día que ella estaba de paso. Sin embargo, el viernes nos volvimos a ver…
Todo iba perfecto, la noche marchaba genial. Anduve con mis amigos bebiendo y riendo. La llamé y decidimos volvernos a ver en Compay. Cuando ella llegó, yo ya había bebido demasiado, y ella…ella estaba preciosa.

Me dio la sensación de que no la conocía, de que no la había visto antes en mi vida, tenía una luz especial, se mostraba agradable, simpática y hasta cariñosa conmigo. Se la presenté a mis amigos, alguno me dijo que estaba demasiado buena y le miré con cara de odio…algo pasaba…estaba celoso..!coño!, hacía años que no me sentía así…otro amigo, me contó al oído que era un poco gilipollas, luego supe que fue por un malentendido muy gracioso, pero me daba igual, me sentía en una nube de la que era muy difícil bajar. Seguimos hablando un buen rato, sentía química, o no, no lo sé, lo que recuerdo perfectamente es que no me quería apartar de su lado, ni siquiera cuando me llamaba Juani desde la barra.

Hacía mucho tiempo que no miraba a alguien a los ojos. Me dí cuenta el viernes. Había perdido esa sensación, la sensación de notar a otra persona. De dar la mano a alguien y sentirte importante. La impresión de hacer preguntas porque no tienes respuestas.

Pero la vida tiene un sentido del humor un poco extraño.

Creo que me gusta. Me da la sensación de que me gusta, que ha tocado una tecla extraña en mí. De repente le encontraba sentido a ciertas cosas. Escuchaba canciones cuya letra por fín entendía:

Buleria, buleria, tan dentro del alma mia
es la sangre de la tierra en que naci.
Buleria, buleria, mas te quiero cada dia
de ti vivo enamorado desde que te vi.

Claro!!!!…desde que te ví- pensaba-…y luego otra:

Me enamora
Que me hables con tu boca
Me enamora
Que me eleves hasta el cielo
Me enamora
Que de mi sea tu alma soñadora.

Eso es!!!!…claro!!!- pensaba mientras la observaba bailar- no están todos locos, es que cuando te gusta una chica le encuentras sentido a todas esas cosas…

Mientras pedía mi doceavo Ballantines con Coca Cola nos quedamos solos. No sé de donde saque fuerzas o valor, pero el caso es que la besé. Y ella me besó, y después no paramos de besarnos hasta que llegamos a casa.

Pero la vida tiene un sentido del humor un poco extraño.

Mientras jugábamos bajo las sábanas el miedo se apoderó de mí. Puede que ni ella ni yo buscáramos nada serio en el otro, pero ahí estaba yo, bastante pedo y besando a una chica como hacía exactamente dos años que no besaba a nadie. Y la besé…y besé…y mientras seguía besándola mi cuerpo iba recordando los trece Ballantines que albergaba dentro, fue en ese instante cuando me dí cuenta de que ya no era un crío…y fue en ese momento, cuando ella ya se moría de la risa cuando por primera vez pronuncié la frase:

- Estooo…¿sabes?…es la primera vez que me pasa…

Mientras ella me miraba sin saber que decir, yo me daba un baño de humildad, presintiendo que…para una vez que siento algo importante, lo hago el mismo día que me doy cuenta de que estoy envejeciendo.

21 Enero, 2008 - Publicado por azucarmode | PERSONAL, RELATOS | , , | 1 comentario

1 comentario »

  1. está claro que tienes tu corazoncito, a ver si es verdad que ya te dan cobijo para él!…un besaaaaaazo

    Comentario por bárbara | 21 Enero, 2008 | Responder


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