UNA TARDE EN ZARA
La encontré en Zara. Ella iba sola. Llevaba en el brazo derecho una camiseta básica azul
con letras llamativas y en el brazo izquierdo el bolso y una prenda de colores estridentes. Vestía con un vestido rojo muy sexy entallado a su cuerpo .
Miraba alrededor cómo buscando a alguien, pero estaba sola. Yo me encontraba con una amiga que solo estaba buscando rebajas y tenía el aspecto del típico novio sujeta bolsas cuando ella llamó mi atención:
- Oye perdona ¿estas solo?- preguntó
- No, bueno…sí…estoy con una amiga pero….
- Venga, me vale, ¿me sujetas esto mientras me pruebo el vestido?- dijo con una seguridad tal que me hizo acompañarla al vestuario de señoras.
Estar en el vestuario de señoras no es plato de buen gusto para nadie. Es comprometido porque te das cuenta de las miradas de las chicas que pasan y de su tenaz mirada como preguntándose…¿que hace este tipo aquí?, ¿será un psicopata?…
Ahí andábamos cuando la chica salió.
- ¿Te gusta?-preguntó
La miré detenidamente. Me encantó su vestido multicolor entallado, con la espalda
descubierta, sus hombros morenos, al igual que su pecho, bueno, lo que se podía ver. Sus ojos oscuros, pelo rizado negro, boca pequeña y labios estrechos, dientes perlados, sonrisa coqueta, nariz afilada, mediana, senos redondos, firmes, medianos, cintura bien dibujada, pestañas chinas, pómulos marcados, de tez morena con algunas pecas alrededor de su boca y en su espalda y el pecho, piernas duras, torneadas, carnosas, delgada, vientre plano, es tan hermosa, parece como si la hubieran dibujado. Es perfecta, como de unos 30 años.
- Si no te lo compras tu te lo compro yo-dije sorprendido de mi valentía.
- Jajaja…ummm…creo que me lo llevo, voy a cambiarme.
En ese instante salió mi compañera y me dijo que nos íbamos, que allí no había encontrado nada.
Yo había encontrado el amor, pero no supe como decírselo.

