SOCIEDAD DORMIDA
APUNTES DE MADRID. 26 DE DICIEMBRE DE 2001.
Esta noche, al acabar de trabajar y entrar en el vagón del metro, no estaba silencioso como normalmente.
En los bancos del fondo se distinguía claramente y sin ningún atisbo de duda un lento y nebuloso llanto. Era una niña. Una de tantas de tez oscura y ojos estirados, con la nariz chata y pañuelo en la cabeza, una mora…o una panchito…. Nada que ver con nada. Todo que ver con todo.
La madre joven, de unos 16 años mas o menos pero con una cara de anciana, triste, magullada y asqueada
Estamos pocos, pero la gente apenas la mira, ni la mujer cuarentona con sus bolsas llenas de ropa cara, ni el joven con sus auriculares, ni las dos niñas “jo tia me mola mogollón Carlos”, ni el funcionario que lee el periodico. Me doy cuenta de que solo la miro yo. La niña llora de hambre, o de frio, o de sed, ¿quién sabe?, ni tan siquiera su madre, con esos ojos perdidos sabe lo que necesita la niña. Madrid es grande. Muy grande por eso apenas nadie se fija en el pequeño vagón de metro. Pero esa niña si se está fijando…y el vagón es demasiado pequeño para esos ojos que se van a acostumbrar a mirar lejos, y a darnos esa patada en el culo que merecemos todos.
-INJUSTICIA EN MADRID
¿Y si en vez de tirar la casa de cuatro desgraciados, se lían a tirar casas de políticos corruptos, banqueros, empresarios y demás chusma que se han ido construyendo chaletes donde les ha salido de la polla, sin importarles si estaban a medio metro de la playa o si allí se apareaban los linces?
Vaya mierda de pais donde por medio de las leyes se oprimen a los mas débiles, y no a los poderosos. Como decía Ernesto Che Guevara, “permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen”
A propósito de los incidentes en Madrid

